PASTORAL LETTER ON MARTIN LUTHER KING JR. DAY 2023 // CARTA PASTORAL EN EL DÍA DE MARTIN LUTHER KING JR. DE 2023

La carta en español se incluye a continuación.

January 16, 2023

Dear Members and Friends of Echo Park United Methodist Church:

On this day when we as a nation remember the legacy of Dr. Martin Luther King, Jr., we must also grapple with the fact that much remains to be done. Dr. King’s dream of racial justice and harmony in this nation and around this world has yet to be realized. The forces of hatred and intolerance still remain powerful. White supremacy still exerts influence over the economic, political, social, and even religious structures that inform and shape our lives.

In his critically acclaimed study, Breaking White Supremacy: Martin Luther King Jr. and the Black Social Gospel, Dr. Gary Dorrien, Reinhold Niebuhr Professor of Social Ethics at Union Theological Seminary in New York, asserts that Dr. King pursued three primary reform objectives during the last years of his life:

  1. Terminating racial discrimination in housing;
  2. Establishing a minimum guaranteed income for all; and
  3. Ending America’s global militarism.

These were the primary objectives that guided the work of the multi-racial Poor People’s Campaign initiated by the Southern Christian Leadershiop Conference (SCLC) in 1967 at Dr. King’s insistence. They formed the core of the demands articulated by tens of thousands of participants during the March on Washington in May of 1968, less than six weeks after Dr. King’s assassination. And they inspired the dreamers who built Resurrection City on the National Mall, inhabiting it for several weeks until the National Park Service violently forced them out on June 24.

They continue to be key objectives of the new Poor People’s Campaign being led by Bishop William Barber II.

What is clear is that the reform objectives outlined by Dr. King and his allies in the late 1960s are still relevant to our twenty-first century context. Much has been done to end the worst abuses of Jim Crow and to improve the circumstances of non-white Americans. But much remains to be done! Racism still plagues this nation. Poverty runs rampant, especially among Americans of African, Latinx, and Indigenous descent. Violence is epidemic, including police violence against communities of color. And the U.S. continues to spend almost as much on its military as the next ten biggest spenders combined (China, India, United Kingdom, Russia, France, Germany, Saudi Arabia, Japan, South Korea, Italy).

Honoring Dr. King requires more than just setting aside a day to remember his inspiring speeches and social/political activism. It’s more than just a day for celebrating the real—if incomplete—advances that he helped bring about in racial justice and civil rights. It’s more than just a day for lamenting his premature death by assassin’s bullet. It is also a day for engaging in the ongoing work of making God’s beloved community real. It is a day for engaging in the moral revival of this nation by joining with others in the struggle for:

  • Living wages,
  • Equity and accessibility in education and health care,
  • Voting rights,
  • Ending mass incarceration and police abuse,
  • Immigration reform,
  • Gun control, and
  • Controlling global militarism.

Of course, we must always remember that Dr. King was first and foremost a follower of Jesus. He did not take stances or engage in activism based merely on secular philosophies or political ideologies, but on his reading of the Bible and his clear understanding of what the gospel demanded of him. He understood that he could not be an authentic follower of Jesus without doing what he could to address the injustices and inequities that destroy people’s lives and poison their souls. There is no gospel that is not simultaneously a social gospel. There is no salvation of individuals that does not also demand the salvation of society. There is no hope for the oppressor that does not also require hope for the oppressed. The faith of Dr. Martin Luther King Jr. roots itself deeply in Jesus’ teaching that what we do for the least of his siblings is what we do for him. (Matthew 25:31-46)

On this Martin Luther King Jr. Day 2023, I pray that we will follow the example of this great modern prophet and renew our commitment to follow Jesus by committing ourselves to the struggle to build God’s beloved community by actively working together for the justice, compassion and hope that make for real peace. We cannot do this merely in theory; justice is not simply a matter of what we think or believe. Justice is about doing what is necessary to build a society and a nation where all have enough, where people’s rights are protected, where everyone experiences true safety, where people receive the care they need, where all are treasured for who they are, and where war and violence give way to a just and lasting peace.

As Dr. Cornel West declares, this is, in the end, simply what love looks like in public. May this courageous justice rooted in courageous love be our commitment on this day when we remember Dr. King and on all days.

May God bless you now and always!

Pastor Frank Wulf
Echo Park United Methodist Church


16 de enero de 2023

Estimados Miembros y Amigos de la Iglesia Metodista Unida de Echo Park:

En este día cuando nosotros como nación recordamos el legado del Dr. Martin Luther King Jr., también debemos lidiar con el hecho de que aún queda mucho por hacer. El sueño del Dr. King de justicia racial y armonía en esta nación y en todo el mundo aún no se ha realizado. Las fuerzas del odio y de la intolerancia siguen siendo poderosas. La supremacía blanca sigue ejerciendo influencia sobre las estructuras económicas, políticas, sociales e incluso religiosas que informan y dan forma a nuestras vidas.

En su aclamado estudio, Breaking White Supremacy: Martin Luther King Jr. and the Black Social Gospel, el Dr. Gary Dorrien, el Reinhold Niebuhr Profesor de Ética Social en el Seminario Teológico de la Unión en Nueva York, afirma que el Dr. King persiguió tres objetivos principales de la reforma durante los últimos años de su vida:

  1. Poner fin a la discriminación racial en la vivienda;
  2. Establecer ingresos mínimos garantizados para todos; y
  3. Poner fin al miltarismo global de los Estados Unidos.

Estos fueron los objetivos principales que guiaban el trabajo de la multiracial Campaña de los Pobres iniciada por la Conferencia de Liderazgo Cristiano del Sur (SCLC) en 1967 ante la insistencia del Dr. King. Formaron el núcleo de las demandas articuladas por decenas de miles de participantes durante la Marcha en Washington en mayo de 1968, menos de 6 semanas después del asesinato del Dr. King. E inspiraron a los soñadores que construyeron la Ciudad de la Resurrección en la Alameda Nacional, habitándola durante varias semanas hasta que el Servicio de Parques Nacionales los obligó violentamente a salir el 24 de junio.

Siguen siendo objetivos clave de la nueva Campaña de los Pobres dirigida por el Obispo William Barber II.

Lo que está claro es que los objetivos de reforma esbozados por el Dr. King y sus aliados a fines de la década de 1960 siguen siendo relevantes para nuestro contexto del siglo XXI. Se ha hecho mucho para poner fin a los peores abusos de Jim Crow y mejorar las circunstancias de los estadounidenses no blancos. ¡Pero queda mucho por hacer! El racismo sigue plagando a esta nación. La pobreza es rampante, especialmente entre los estadounidenses de ascendencia Africana, Latina, o Indígena. La violencia es epidémica, incluida la violencia policial contra las comunidades de color. Y los EE.UU. sigue gastando casi tanto en sus militares como los próximos diez mayores gastadores combinados (China, India, Reino Unido, Rusia, Francia, Alemania, Arabia Saudita, Japón, Corea del Sur, Italia).

Honrar al Dr. King requiere algo más que reservar un día para recordar sus discursos inspiradores y su activismo político/social. Es más que un día para celebrar los avances reales—aunque incompletos—que ayudó a lograr en la justicia social y los derechos civiles. Es más que un día para lamentar su prematura muerte por bala asesina. También es un día para comprometerse en el trabajo continuo de hacer real la comunidad amada de Dios. Es un día para participar en el renacimiento moral de esta nación uniéndose a otros en la lucha por:

  • Salarios dignos,
  • Equidad y accessibilidad en la educación y la atención médica,
  • Derechos de voto,
  • Poner fin al encarcelamiento masivo y el abuso policial,
  • Reforma migratoria,
  • Control de armas, y
  • Controlar el militarismo global.

Por supuesto, siempre debemos recordar que el Dr. King era ante todo un seguidor de Jesús. No tomó posiciones ni se involucró en activismo basado meramente en filosofías seculares o ideologías políticas, sino en su lectura de la Bíblia y su comprensión clara de lo que el evangelio demandaba de él. Comprendió que no podía ser un auténtico seguidor de Jesús sin hacer lo que pudiera para abordar las injusticias y desigualdades que destruyen la vida de las personas y envenenan sus almas. No hay evangelio que no sea a la vez un evangelio social. No hay salvación de los individuos que no exija también la salvación de la sociedad. No hay esperanza para el opresor que no requiera también esperanza para el oprimido. La fe del Dr. Martin Luther King Jr. se arraiga profundamente en la enseñanza de Jesús de que lo que hacemos por el más pequeño de sus hermanos y hermanas es lo que hacemos por él. (Mateo 25:31-46)

En este Día de Martin Luther King Jr. de 2023, oro para que sigamos el ejemplo de este gran profeta moderno y renovemos nuestro compromiso de seguir a Jesús comprometiéndonos en la lucha para construir la comunidad amada de Dios tabajando activamente juntos por la justicia, la compasión y la esperanza que contribuyen a la paz real. No podemos hacer esto meramente en teoría; la justicia no es simplemente una cuestión de lo que pensamos o creemos. La justicia se trata de hacer lo necesario para construir una sociedad y una nación donde todos tengan lo suficiente, donde los derechos de las personas estén protegidos, donde todos experimenten verdadera seguridad, donde las personas reciban la atención que necesitan, donde todos sean valorados por lo que son y donde la guerra y la violencia dan paso a una paz justa y duradera.

Como declara el Dr. Cornel West, así es, al final, simplemente como se ve el amor en público. Que esta justicia enraizada en el amor valiente sea nuestro compromiso en este día cuando recordamos al Dr. King y en todos los días.

¡Que Dios los bendiga ahora y siempre!
Pastor Frank

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